comida conejosLos conejos y otros pequeños mamíferos y roedores se han ido haciendo un hueco como animales de compañía en los hogares actuales. Normalmente están confinados en sus jaulas y no dan demasiado trabajo, pero su alimentación es un aspecto importante que hay que cuidar con atención y detalle. Elige los productos que más convienen a cada especie y procura que tenga una dieta equilibrada.

Alimentos para conejos

Entre los mamíferos domésticos de pequeño tamaño y las pequeñas mascotas en general, puede que el conejo sea el más especial. Son animales herbívoros, por lo que se alimentan fundamentalmente de cereales, frutas y verduras. De hecho, así debe organizarse su dieta vegetales combinados con materia seca (cereales, heno, alimentos preparados).

El heno es un ingrediente importante de su dieta, pero la base principal es la comida elaborada especialmente para ellos. Ya sea una mezcla de semillas o extrusionado, debe contener todos los requerimientos nutricionales que necesitan en la correcta proporción de agua, carbohidratos, proteínas, grasas, minerales y vitaminas. Estas últimas sólo se requieren en una pequeña proporción, pero si la mascota no está en contacto con el sol, hay que añadirlas a través de algún complemento.Un alimento preparado de calidad debe contener un 17% de proteína bruta y un 11% de fibra cruda. Cada kilo de alimento tiene que suponer un aporte de 2.500 kcal.Hay que controlar la cantidad de comida diaria, salvo en sus primeros meses de vida, que deben tenerla siempre a su disposición para su propio racionamiento.

Los conejos enanos también basan su alimentación en vegetales y en alimentos ricos en fibra, aunque hasta los tres meses deben comer únicamente grano elaborado específicamente para ellos. A partir de esa edad, ya pueden ingerir frutas y verduras frescas. Es recomendable dos o tres trozos diarios de diferentes vegetales para que puedan nutrirse de distintas vitaminas. Y no hay que olvidar el heno, que contribuye a una mejor digestión.

  • Las cobayas o conejillos de Indias también son vegetarianos en potencia. Además de la comida seca preparada especialmente para ellos en forma de picadillo o de pequeñas croquetas, disfrutan con casi cualquier tipo de hortaliza, excepto pimientos, cebollas y patatas. Necesitan consumir también heno, porque tiene el intestino y el estómago delicados. Durante los meses de invierno es importante reforzar su ingesta de vitamina C, ya sea con frutas ricas en este nutriente o con complementos adicionales a su dieta.
  • Las chinchillas, además de alimento equilibrado especial para ellas, pueden tomar pienso de conejo o pienso de cobaya. Aunque la base de su alimentación tiene que ser el heno, que es fuente de fibra y garantiza el correcto funcionamiento de su aparato digestivo.
  • Un hámster puede llevar una dieta muy similar a la de una cobaya, siempre que sea baja en grasas. Los preparados de semillas específicos les proporcionan las vitaminas y minerales que necesitan. Como otros roedores, debe tener una dieta variada, pero preferiblemente a base de alimento seco porque acostumbran a almacenarlo y puede descomponerse. A partir de ahí, se suelen añadir cereales, vegetales y frutas (evitando los cítricos), así como ruedas de sal, heno y alfalfa o golosinas que complementen su dieta.
  • Los hurones, en cambio, tienen un menú muy distinto, ya que son carnívoros (de la familia de los mustélidos) y les cuesta procesar las proteínas vegetales. El pienso comercial formulado para estos animales contiene proteínas, grasa, fibra, vitaminas y minerales en la medida que lo necesitan: un 30% de proteína animal, un 15-20% de grasa y un 4% de fibra.

Tipos de alimentos para pequeñas mascotas

alimentación pequeñas mascotas

  • La comida seca es la más utilizada entre los preparados comerciales para roedores y pequeños mamíferos. Combinados de semillas, cereales, pienso, croquetas, alimento extrusionado… Todas son variaciones de los menús especiales para estas pequeñas mascotas. La comida húmeda no forma parte de estas opciones, salvo en el caso de los hurones, fundamentalmente carnívoros.
  • El heno es parte indispensable de la ingesta diaria de la mayoría de los roedores. Facilita su digestión, evita problemas en el tracto y contribuye al limado de los dientes. Para algunas especies representan más de la mitad de su comida diaria, por lo que deben disponer de heno a discreción.
  • Las barritas pueden ser un buen complemento nutricional para la dieta de un roedor. De verduras, de frutas, de cereales y miel… Hay multitud de opciones en función de las necesidades –y gustos- de cada animal. Algunas aportan energía extra o un aporte específico de algún nutriente, como el calcio.
  • Snacks y golosinas. En este apartado están lo que conocemos como ‘premios’, aquellos alimentos que el animal no demandan especialmente, pero que seguro son de su agrado. Mazorcas de maíz, bolitas de frutas del bosque, galletas, bizcochos de manzana, bastones de zanahoria, aritos de alfalfa… El mercado ofrece diferentes formatos para animar la dieta de cualquier tipo de roedor.